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Feliz y aliviado en meses no en años

Inconvenientes

“En la vida se presenta un inconveniente tras otro, pero tú puedes superarlos, y sentir una profunda satisfacción  al hacerlo. Lograr algo valioso va a resultar en ocasiones  duro, tedioso y poco placentero. Pero tú puedes hacerlo. Solo los bebés demandan que cada minuto esté libre de incomodidad  o frustración; los grandes toleran la frustración y de manera realista la soportan como un aspecto inherente a la vida.”

Edelstein, Michael R.,  Three Minute Therapy, kindle,  L. 1436-42.

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Promesa

“Yo no me casé contigo porque eras perfecta, ni siquiera me casé contigo porque te amaba, me casé contigo porque me hiciste una promesa. Promesa hecha desde tu falibilidad, y la promesa que te hice fue  hecha también desde la mía.  Dos personas imperfectas se casaron y fue la promesa la que constituyó el matrimonio, y cuando nuestros hijos estaban creciendo, no era una casa la que los protegía; y no fue nuestro amor el que los protegió – era esa promesa”.

Thornton Wilder

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47 o 48 problemas

Cuento  Zen

Una vez un hombre visitó a un famoso maestro Zen con el fin de obtener ayuda para unos serios problemas que había estado tratando de resolver en su vida. Le dijo al maestro que tenía muchos problemas, y luego procedió a enlistarlos todos de uno en uno. Relató que su esposa lo había estado engañando, que su hijo era un alcohólico desempleado, que odiaba su trabajo, su jefe estaba buscando una excusa para despedirlo, sus padres eran fríos y críticos  con él, sus finanzas estaban mal, sufría de artritis, etc. A medida que mencionaba todos sus problemas al maestro, los iba también  contando con los dedos , y al final de su historia de dolor, concluyó diciendo: —Así que ya ves por qué estoy tan triste, como has visto, tengo cuarenta y siete problemas!— El maestro zen cerrando los ojos, sacudió la cabeza con cansancio, y dijo: —No, tu tienes cuarenta y ocho problemas.— El hombre se sorprendió. ¿He contado mal? se preguntó. Yo podría haber jurado que eran cuarenta y siete. El maestro fija su mirada en el visitante y lentamente  respondió: —Tu problema numero  48 es que tu piensas que  no deberías tener ningún problema—. “

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